Quiero contaros algo.
Esto de descansar la mente no es apagarla o dejarla en blanco. Eso es imposible.
Es algo mucho más grandioso.
Es poder escuchar a tu alma.
Es hablarle al oído a tu mente y decirle:
“ahora no,
todo lo que me estás diciendo no me ayuda, no es lo que necesito.
Mejor vamos a escuchar tú y yo al corazón, al alma, que siempre tiene la palabra sabia y me ayuda a confiar en mí y en la vida”.
Así que te propongo tener conversaciones en bajito con tu mente.
Como cuando estabais en una reunión importante y se acercaba tu hija pequeña a pedirte algo y tú te agachabas y le decías al oído “ahora no mivida, luego lo vemos”. Sin enfadarte, sin criticarle por lo que te está diciendo .
Eso es el descanso mental.
¿Qué opinas?
¿Lo ves posible?