Soy la cabeza de un herrumbroso alfiler que no consigue ser aguja para coser punto de cruz.
Mi aliento desgastado reclama al cielo, vestido de nubes con flecos, que mitigue el dolor de mis alas muertas, que reposan en el nido de las cigüeñas.
Soy papel de estraza intentando no rozar mis entrañas por aquello que dicen del dolor extremo.
Escuecen mis ojos al no respirar el aroma de los violonchelos interpretado por un grupo de querubines.
Quiero rasgar el oxidado tiempo; el imperturbable, que se niega a ser modificado, y pedir a la tristeza que levante su peso de mis hombros para ser arropado por los minutos de retraso, encontrando, así, la gloria entre tules y albahaca que resucitan a los caídos que viven en un mundo perdido.
Quisiera que me dieseis vuestra opinión , y por supuestos los demás compañer@s, sobre si está prosa poética es más simbólica o barroca. También los errores q puede haber a mayores y no me doy cuenta. Así lo corrijo. Muchísimas gracias.