El ángulo recto del proyectil interrumpe la curva orgánica del alba. No es un conflicto de hombres, sino una colisión de abstracciones hambrientas fronteras que se dibujan con la ausencia de pulso. El silencio ya no es quietud, es el residuo sólido de un grito que se congeló bajo el peso del hormigón pulverizado. Se apilan los calendarios sobre la fosa del "porqué", mientras el metal frío, lógico, aséptico reescribe la geografía de los cuerpos. La infancia es ahora un concepto deshabitado, un mapa donde los puntos de referencia han sido borrados por la química del miedo. No hay victoria en el vacío, solo una erosión sistemática de la luz. Recordemos que: .......….…....................El acero no tiene memoria, pero el aire conserva la vibración de lo que fue antes de ser convertido en escombro.... ......AlmaNegra.