Hola de nuevo mis queridos artistazos, estoy intentando ponerme al dia. os comparto mi último retrato y una gran lección que aprendí experimentando con las técnicas. Tanto el rostro como la ropa y el fondo me gustan por separado, pero cuando los veo en conjunto, siento que no combinan. Es exactamente como si alguien se vistiera con un traje de gala de la cintura para arriba, y de la cintura para abajo llevara un chándal con zapatillas. ¡No pega! Esto fue lo que pasó: - El rostro: Lo trabajé con grafito y quedó genial, muy limpio y detallado. - El fondo y la ropa: Me puse a experimentar. En el fondo usé PanPastel con texturas y grafito encima; y en la ropa puse una capa de acrílico y luego lápices de colores. Mi gran aprendizaje: Al final, la fuerza y el color de la ropa y el fondo terminaron "devorando" y opacando la potencia del grafito del rostro. Para el próximo retrato, si quiero usar color, mantendré el fondo muy suave y plano, o haré los tonos usando solo lápices de colores complementarios para no romper la armonía del d:ibujo. Aprovechando este experimento, quiero compartirles 3 conceptos técnicos que me ayudaron a entender qué pasó: 1. Sfumato (Atmósfera envolvente): Es ese efecto donde todo se suaviza y se difumina (como una nube). El rostro me pedía fondo suave para resaltar, pero al meter texturas con PanPastel y grafito, rompí esa atmósfera. 2. Veladura: Es pintar con capas muy delgadas y transparentes. En la ropa apliqué una veladura de acrílico y luego lápices de colores encima. El problema es que esta capa opaca compitió con el grafito. 3. Grises cromáticos: Son grises que no se hacen mezclando negro y blanco, sino mezclando lápices de colores complementarios (que se oponen en la rueda de color). Al final, el color puro se "devoró" la potencia del grafito. Para la próxima, usaré estos grises de color para mantener la finura sin apagar el rostro. Aunque el resultado no haya sido el que buscaba, no cambio este proceso por nada. Arruinar un dibujo experimentando no es un error, es oro puro. Si pintamos solo lo que ya sabemos controlar, nunca saldremos del mismo sitio. Perderle el miedo a fallar es el único camino para descubrir cosas nuevas. Hoy me llevo tres lecciones que ninguna teoría me habría enseñado tan bien como equivocarme en mi propio papel.