Yo que estaba tan contenta… y el viernes noche hice cena libre. Última vez que hago cena libre, porque no mido las consecuencias. Jamoncito bueno (me pirra), tostaditas (solo dos),
Tete de Moine (me pirra), y una copa de vino, que hacía meses que no bebía. Pues ala, solo con eso, kg perdido, kg recuperado!!! Y suerte que el chorizo ibérico ni lo toqué, que también había en la mesa. La próxima comida libre será a medio día y mucho más sana. Lección aprendida!