En un post reciente donde hablaba sobre los beneficios de desayunar, surgió polémica en los comentarios sobre el consumo de proteína. La discusión empezó con dos afirmaciones: que la recomendación de 1,6 g/kg se calcula sobre la masa magra y que esa cantidad ya es demasiada. Después aparecieron el posible daño renal, la "acidificación" del organismo, nuestra evolución como cazadores-recolectores y el supuesto límite de proteína que podemos absorber en una comida. Demasiadas cosas interesantes para dejarlas enterradas en un hilo de comentarios. Así que me he liado la manta al cuello para prepararos este mega-post. Mega artículo está por venir 👀 𝐄𝐦𝐩𝐢𝐞𝐳𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐟𝐚𝐦𝐨𝐬𝐨 1,6 𝐠/𝐤𝐠. La cifra popularizada por el meta-análisis de Morton et al. (2018) se expresa por kilogramo de peso corporal total, no de masa magra. Esto no convierte el peso corporal en la única métrica válida. En una persona con un porcentaje de grasa muy alto o muy bajo, usar la masa libre de grasa puede afinar el cálculo. Para la mayoría de personas, ambas formas de expresarlo correlacionan bastante bien y la diferencia suele quedar enterrada dentro de la variabilidad de los datos. Tampoco interpreto 1,6 g/kg como un interruptor fisiológico. El meta-análisis encontró un punto de cambio en 1,62 g/kg, pero su intervalo de confianza iba de 1,03 a 2,20 g/kg y el propio punto de cambio no alcanzó significación estadística. Traducido: 1,6 g/kg parece capturar gran parte del beneficio medio cuando entrenas fuerza y no estás en déficit calórico, pero no sabemos que a partir del gramo siguiente la proteína se convierta en pis caro. Pero parte del problema aquí es que utilizaron un sistema de ajuste con dos regresiones lineales, forzando a que la segunda sea plana. Y esto es un modelo matemático bastante precario. Más sobre esto en el artículo de Greg Nuckols.. Una revisión más reciente de Nunes et al. (2022) también encontró ganancias adicionales pequeñas de masa magra y fuerza al aumentar la proteína junto con entrenamiento de fuerza. Pequeñas es la palabra importante. 𝐄𝐥 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐧𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚, pero reconocer que el entrenamiento produce un efecto mayor no convierte el efecto de la proteína en cero. Podemos hacer las dos cosas bien.