Procrastino mucho más de lo que me gustaría, ¿y tú?
Quiero compartir con vosotros una pequeña reflexión/punto de vista acerca de la procrastinación. Desde bien adolescente, siempre he sido una persona que procrastina bastante; tengo mucho rechazo a hacer cosas que no me gustan o que sean difíciles. Esto me ha metido en algunos problemas (repetir curso en el instituto o incluso llegar tarde al trabajo), aunque también he podido desarrollar algunas técnicas para prevenir dicha procrastinación. Pero me temo que eso no es de lo que vengo a hablar hoy. De lo que vengo a hablar es de lo siguiente: con el paso de los años (y siendo consciente de este comportamiento y siendo también bien tozudo) he podido mejorar considerablemente dicha procrastinación hasta el punto en el que me considero una persona "algo productiva"; pero se me ha quedado ese remanente de sensación de que puedo procrastinar menos. Y a día de hoy, curiosamente, algunas veces me encuentro consolándome por lo contrario; si he hecho todo el trabajo que me había propuesto para el día, está bien si no soy productivo al 200% y procrastino un poco. No todo en la vida tiene que ser productividad al máximo (¡ojo! que para la gente que si que pueda serlo, chapó por ellos 🫡). Al final del día, cada maestrillo tiene su librillo, y esto no significa que procrastinar esté bien (de hecho, podemos hacer otro post al respecto de técnicas para no procrastinar incluso 🙄); pero si has hecho todo lo que te has propuesto en el día, está bien si te permites ser laxo contigo mismo.