Buenos días, exploradoras 🌿 Empezamos semana, y quiero contaros algo antes de nada: he estado un poco ausente por aquí estos últimos días porque tuve una visita muy especial durante las vacaciones 💓 Ayer domingo esa persona se fue 💔 y hubo tristeza en la despedida, la que siempre deja el "hasta pronto" con alguien que quieres. Pero curiosamente, en medio de esa tristeza, también sentí algo muy bonito: esos días activaron en mí el recurso relacional del que hablábamos hace poco, esa sensación de conexión, calma y felicidad que notas en el cuerpo cuando te sientes acompañada y segura. Me fui a dormir triste, sí, pero también tranquila y contenta. Los dos sentimientos a la vez, sin pelearse. Os lo cuento porque es un ejemplo muy real de lo que veníamos hablando: los recursos no son teoría, son herramientas y capacidades que tenemos y vivimos. Y hoy quiero proponeros dar un paso más con los vuestros. No hace falta esperar a un mal día para usar vuestro recurso. Hoy, elegid uno de esos recursos y ponedlo en práctica de verdad, aunque sea durante un minuto. Puede ser tan sencillo como poner las manos en el pecho antes de abrir el email de trabajo, escribir tres líneas en un papel, o salir a caminar cinco minutos al mediodía. No es una tarea. Es un pequeño regalo que os hacéis para arrancar la semana desde otro lugar. 👇 Contadme abajo: ¿qué recurso vais a practicar hoy? Con cariño, Laura 🌱