Está noche os contaré en forma de minirelato.... Dejaré la poesía.
Llevo los bolsillos
cargados con la herencia de mis desgracias.
Un puñado de letras escondidas y varios pañuelos donde las lágrimas no son transparentes,
sino que brillan con el color de un arcoíris de lamentos.
Hoy he decidido subir
a mis tablas quemadas,
ese escenario que
el fuego de la vida intentó reducir a cenizas, para realizar un acto de magia.
No usaré trucos, sino pinturas, acuarelas, óleos.
Con el azul cubriré
el rastro del rojo sangre,
con el blanco, calmaré el oleaje de un mar
que antes me daba miedo.
Incluso las hojas yertas y las viejas discordias se rendirán ante el verde
que ahora brota de mis manos, unos oscuros otros serán claros.
Porque después de limar las asperezas del pasado, he comprendido que llorar no es en vano si usamos ese llanto para pintar de bueno lo malo.
Ahora, con una mano sostengo el pañuelo y con la otra, simplemente, pinto lo que antes me hacía sufrir...... AlmaNegra.