Llevo toda la vida ligado al deporte y más de 6 años tomándome en serio el entrenamiento de fuerza. Desde 2023 compito en jiu-jitsu. Durante mucho tiempo estuve obsesionado con ponerme más fuerte (sigo estándolo jaja). Pensaba que la fuerza era la clave para mejorar en el jiu-jitsu, como un buen gymbro. Lo que me costó demasiado aprender fue esto: una vez que ya eres razonablemente fuerte, más fuerza no te va a hacer mejor en tu deporte. Tienes que apostar fuerte por adquirir técnica. (Alucinante, ¿verdad?) El objetivo del entrenamiento de fuerza es apoyar a tu deporte, no interferir con él. Y desde luego no debería ser el motivo por el que no puedes entrenar. Por eso es tan importante gestionar la intensidad, el volumen y la frecuencia. Para desarrollar las cualidades físicas generales que exige el BJJ, a la mayoría le bastan 2–3 sesiones de cuerpo completo por semana. Nada de locuras. No te pases de vueltas. Trabaja todos los patrones de movimiento fundamentales con buena técnica y ajusta la intensidad a cómo te sientes realmente ese día. Así es como consigues ser constante. Ponerte más fuerte de forma progresiva no solo beneficia a tus músculos: mejora la salud de tendones y ligamentos, fortalece los huesos, cuida tu corazón y aumenta tu resiliencia mental. Es algo que deberías mantener toda la vida. En resumen: no te pases en el gimnasio. Mejoras en tu deporte practicando tu deporte. El entrenamiento de fuerza tiene que complementar tus entrenamientos, no sabotearlos. Entrena de forma constante, con la frecuencia y la intensidad adecuadas, para recuperarte bien y seguir haciendo lo que te gusta. oss