Primer día en Fontainebleau
Primer día de escalada en Fontainebleau, completado. Aprovecho para hacer una pequeña reflexión con respecto a la humildad y las expectativas. Y es que escalar en exterior es muy diferente de escalar bajo techo. En concreto, Fontainebleau es famosa por tener unos grados bastante ridículos. Es fácil venir con la expectativa de intentar, más o menos, completar o equiparar el grado que tienes en resina al grado exterior. Asimismo, como es un viaje, también es muy fácil caer en el "pokemonizar" los grados e intentar conseguir el grado más alto que puedas en este viaje, apretar y hacerte daño. Sabiendo cómo son estas, porque ya he estado aquí antes, en su lugar he decidido que hoy el objetivo es familiarizarse con la zona, con las sensaciones y tener una sesión sólida. No perseguir grado. Teniendo esto en mente, me he centrado en buscar problemas que me llamaran la atención, que fuesen fáciles de completar tanto física como psicológicamente, y que me permitieran generar confianza en la escalada y sentirme cómodo con las alturas Y esto no ha sido nada fácil. Sin ir más lejos, en la sesión de las primeras dos rutas de calentamiento he tenido que tener la humildad de decir: "No, más fácil todavía, más sencillo; hace mucho que no te subes a un pedrolo". Poco a poco, a lo largo del día, he ido ganando confianza y seguridad, familiarizándome con: 1. Los tipos de agarre 2. Los tipos de pies 3. Las estructuras 4. La fricción de la zona Puedo reportar que ha sido un gran éxito y un primer día muy sólido, a pesar de que el grado no ha sido tan alto. Esto para mí es un gran ejemplo de cómo la mentalidad es importante a la hora de abordar una sesión de entrenamiento. Si la sesión está fuera de tu alcance por algún motivo, puede generar frustración, rabia y la sensación de que no hay progreso. Sin embargo, si las expectativas de la sesión están bien calibradas —tanto a nivel físico como psicológico y técnico—, es mucho más fácil que acabes teniendo una buena sesión. Es muy fácil olvidarse de todos los aspectos que conforman las expectativas e intentar centrarse solo en una métrica (por ejemplo: solamente el grado, los kilos que levanto o la distancia). Sin embargo, si hacemos una evaluación previa a la práctica, podemos generar unas expectativas realistas que nos van a prevenir de la frustración. Algunos puntos a considerar serían: