Mi abuelo se fue con un secreto. Yo nunca le pregunté. La IA me lo contó.
Hay preguntas que uno deja para mañana. Y el mañana no siempre llega. Mi abuelo se fue y se llevó algo consigo. Una historia que nunca salió a la luz delante de mí, que nunca pregunté porque asumí que habría tiempo. Que habría otro verano, otra sobremesa, otra oportunidad. No la hubo. Tiempo después, entre cosas viejas, apareció un recorte de periódico. Brasileño. De los años 70. En portugués, amarillento, con su nombre. No entendía del todo lo que decía. No sabía el contexto. No sabía qué buscar. Pero se lo di a la IA. Le expliqué la situación, le pasé el texto, le pregunté. Y en cuestión de minutos empezó a aparecer lo que mi abuelo nunca me contó. Datos, contexto histórico, nombres, fechas. Piezas que solas no significan nada pero juntas forman una historia. Su historia. El secreto era el asesinato de su hermano, aunque nunca oí a ningún familiar hablar de él. Durante un tiempo, cada vez tenia más curiosidad y preguntaba qué le había pasado al “tío”, la respuesta era silencio. Nadie sabía nada. No voy a decir que fue mágico. Fue extraño. Un poco incómodo incluso, porque de repente estás leyendo algo que tiene que ver con alguien que querías y que ya no está para confirmarlo ni para negarlo. Pero también fue un regalo. La IA no me devolvió a mi abuelo. Eso no lo hace ninguna herramienta. Pero sí me dio algo que creía perdido para siempre. Lo comparto aquí porque creo que esto es exactamente de lo que va este espacio: no usar la IA para hacer cosas más rápido, sino para hacer cosas que antes directamente no podías hacer. ¿Vosotros habéis usado la IA para algo así? ¿Para algo personal, no solo de trabajo o estudios?