La ciencia ya lo respalda.
Un estudio de la Universidad de Stanford demostró que, durante un estado hipnótico, se produce una reducción significativa de la actividad en la amígdala cerebral, el centro que gestiona el miedo, la alerta y la respuesta emocional ante el peligro.
Esto significa que la hipnosis no solo cambia pensamientos, sino que reentrena directamente el sistema nervioso.
Tu cerebro literalmente aprende a calmarse.
No es sugestión: es neuroplasticidad aplicada a la terapia.
Caso Real – “Marta”
Marta sufría ataques de pánico cada noche.
Su cuerpo reaccionaba como si existiera un peligro real, aunque no lo hubiera.
Tras dos sesiones de hipnosis regresiva, su sistema nervioso comenzó a normalizarse:
volvió a dormir profundamente y dejó de vivir en alerta constante.
Reflexión para el debate:
¿Notas cuándo tu cuerpo entra en “modo alerta”?
¿Qué señales te da antes de un episodio de ansiedad?
Comenta y comparte tus observaciones: el cuerpo siempre avisa antes que la mente.
📚 Fuente científica:
Hoeft, F., Gabrieli, J. D., Whitfield-Gabrieli, S., Haas, B. W., Bammer, R., Menon, V., & Spiegel, D. (2012).
Functional brain basis of hypnotizability.
Archives of General Psychiatry, 69(10), 1064–1072.