Hola mis querido artistazos,
Hoy os comparto este dibujo hecho a lápiz con algunos toques de lápices de colores
mide 47 x 64 y está inspirado un poco en el infierno de Dante.
La verdad es que lo empecé porque me encantan los dibujos a lápiz, pero últimamente me pasa una cosa: ¡comienzo a ver que me aburren (lo sé, soy un ansias, una cansina y una agonias jajajj)
Con este retrato me pasó exactamente eso. A mitad del proceso ya no me gustaba nada y, siguiendo mi línea habitual, lo iba a archivar en la carpetita y a otra cosa.
Pero de repente me paré y pensé: "Marcela, déjate de vaguerías y termínalo". Y yo misma me contesté: "Buenooooooo, vale" jajaja.
El problema es que llegó un punto en el que me bloqueé por completo y no podía avanzar.
Se me ocurrió una idea para destrabarlo: decidí simplificar al máximo y marcar solo tres zonas fijas: luz, oscuridad y término medio.
Al final, obligarme a terminarlo y buscar otra solución me ha servido para aprender
tres cosas mas bien reforzarlas jajja
- Cuando un dibujo a lápiz me aburre, es porque me quede pegada en el detalle. Al marcar las tres zonas (luz, sombra y término medio) volví a lo básico y más importante: el volumen.
con lo cual cuando no sepa cómo seguir, hay que volve a lo general ( obvio jaja).
Dividir todo en solo tres valores me quitó el estrés y presión y vi el mapa mas claro.
- .Guardar el dibujo en el cajón no me enseña nada.
Terminar un cuadro que ya no me gusta me proporciona mas herramientas que hacer diez dibujos fáciles.
Os envio un fuerte abrazo