Les comparto este dibujo que tiene una carga emocional enorme para mí. Son las manos de mi tío; dibujarlas fue como revelar una fotografía mental que tenía guardada desde mi niñez.
Es increíble cómo un par de manos y un teclado pueden ser un portal directo a los recuerdos de la infancia. Quise darle todo el peso al contraste y a la textura de la piel para que se sintiera esa conexión real, casi como si pudieras escuchar la nota que está a punto de sonar.