El ángulo recto del proyectil
interrumpe la curva orgánica del alba.
No es un conflicto de hombres,
sino una colisión de abstracciones hambrientas
fronteras que se dibujan
con la ausencia de pulso.
El silencio ya no es quietud,
es el residuo sólido
de un grito que se congeló
bajo el peso del hormigón pulverizado.
Se apilan los calendarios sobre
la fosa del "porqué",
mientras el metal frío, lógico, aséptico
reescribe la geografía de los cuerpos.
La infancia es ahora un concepto deshabitado,
un mapa donde los puntos de referencia
han sido borrados
por la química del miedo.
No hay victoria en el vacío,
solo una erosión sistemática de la luz.
Recordemos que:
.......….…....................El acero no tiene memoria,
pero el aire conserva la vibración de lo que fue
antes de ser convertido en escombro....
......AlmaNegra.