Hola comunidad. Espero que estén super.
Estuve viendo el shot de Maseda sobre poner 5.000€ en arte vs la bolsa y me dejo pensando. Él dice que el artista "trabaja para el coleccionista", y después de 5 años dándole firme a esto, les digo: ¡vaya que trabajamos! jaja.
En mi experiencia, para que alguien confíe y compre mi obra esperando que un día valga 20 veces más, no basta solo con la técnica. Yo vengo del mundo de la fisioterapia y mezclé la anatomía con el tejido para encapsular emociones, y aunque eso conecta un montón, llegar a reconocimiento internacional o exponer afuera ha sido un trabajo multidisciplinario de locos (tanto emocional y economico).
He tenido que ser artista, gestora, dar charlas, seminarios y, sobre todo, armar un equipo de hierro con mi pareja en la estrategia para que la marca se mueva.
Mi duda existencial para ustedes es. Creen que el cliente realmente nos ve como inversión si solo somos "el artista que crea"? O para dar ese salto de valor hay que transformarse sí o sí en este ser multidisciplinario que hace de todo (prensa, gestión, marca personal, redes sociales, etc.)?
Siento que si no armamos toda esa "infraestructura" detrás, por más que la obra sane, remueva e impacte, al coleccionista le cuesta dar el paso de la inversión.
Cómo lo ven ustedes? Se sienten más artistas o "empresas" de un solo humano?
¡Los leo! 😊