Uno de los errores más comunes en natación es entrenar sin un criterio claro.
Hacer lo que toca, completar el set, cansarse… y pasar al siguiente.
Pero entrenar bien no es solo cumplir.
Es saber para qué estás haciendo cada cosa.
Un mismo entrenamiento puede servir para mejorar técnica, ritmo, resistencia o velocidad…
o no servir para nada, dependiendo de cómo lo nadás.
💡 Idea clave de hoy:
Antes de tirarte al agua, hacete una sola pregunta:
¿qué quiero trabajar hoy?
Si no sabés eso, el entrenamiento te pasa por encima.
Si lo tenés claro, cada serie suma.
🔥 Propuesta práctica:
En tu práctica de hoy, elegí un solo foco (línea, agarre, respiración, ritmo).
Todo lo demás es secundario.
No necesitás entrenar más.
Necesitás entrenar con intención.
💬 ¿Cuál suele ser tu foco cuando entrás a entrenar… o nadás “lo que salga”?