Es más, casi que un día de mucha pereza y desconcentración. Esto me genera un poco de culpa, baja mi energía y hasta me agota. Pero trato de tomarlo con ternura y paz, entendiendo que esto también soy yo, que está bien descansar y que ya mañana será otro día para retomar la motivación y volver a trabajar. ¿Te pasa? ¿Cómo afrontas días así?
Qué valiente es elegir la ternura cuando la inercia nos empuja a ser productivas a toda costa. La culpa suele ser el eco de una exigencia que ya no nos pertenece. Descansar sin látigo es de los mayores actos de amor propio que podemos regalarnos hoy en día, la verdad. . Para afrontar días así, yo me permito soltar el mando y simplemente ser, recordándome que mi valor no depende de mi lista de tareas (tengo post its por todos lados que me lo recuerdan 😅)
Qué alivio ver esto plasmado así! Muchas veces nos latigamos porque creemos que si tenemos una duda o un retroceso es porque estamos fallando, cuando en realidad eso es parte de estar vivas. El 'piloto automático' nos exige perfección, pero la verdadera evolución (y el amor propio) es permitirnos esos cambios y seguir adelante a pesar de las dudas. Gracias por compartirlo