Es más, casi que un día de mucha pereza y desconcentración.
Esto me genera un poco de culpa, baja mi energía y hasta me agota. Pero trato de tomarlo con ternura y paz, entendiendo que esto también soy yo, que está bien descansar y que ya mañana será otro día para retomar la motivación y volver a trabajar.
¿Te pasa? ¿Cómo afrontas días así?