Hoy todo el mundo habla de amor, pero casi nadie habla de cómo cuidar el órgano que lo simboliza.
Tu corazón no solo late por emociones, late 100.000 veces al día, sin descanso, sin aplausos. Y la forma en la que respiras influye directamente en cómo trabaja.
Una buena respiración:
❤️ Mejora la variabilidad cardíaca (HRV) Una respiración lenta y controlada activa el nervio vago y mejora tu equilibrio entre estrés y recuperación.
❤️ Reduce la presión arterial Respirar más despacio y por la nariz ayuda a relajar los vasos sanguíneos.
❤️ Mejora la oxigenación real No es respirar más. Es respirar mejor. Mayor tolerancia al CO₂ mejora la liberación de oxígeno a los tejidos.
❤️ Reduce inflamación y estrés crónico Una respiración lenta y sutil ayuda a salir del modo supervivencia.
❤️ Mejora tu capacidad aeróbica Cuanto mejor gestionas tu respiración durante el ejercicio, más eficiente trabaja tu sistema cardiovascular.
Hoy, antes de regalar flores y otro detalle… regálale a tu corazón 5 minutos de respiración consciente.
Respira por la nariz. Más lento. Más suave. Más silencioso.
El amor también es regulación.
¿Has notado cómo cambia tu pulso cuando respiras más lento?