La Biblia nos enseña que el orden no comienza afuera, comienza en el corazón. Lo que permites entrar en tu corazón termina marcando el camino de tu vida.
Si el corazón está cargado, herido o desordenado, tarde o temprano eso se refleja en decisiones, hábitos y relaciones. Por eso Dios nos llama a cuidarlo, a guardarlo y a alinearlo con Él.
Guardar el corazón no es cerrarlo, es protegerlo. Es ser intencional con lo que escuchas, lo que permites, lo que alimentas y lo que decides. Cuando Dios gobierna el corazón, el orden empieza a fluir en todo lo demás.
Dios no te pide que no sientas, te pide que no vivas desde el desorden. Un corazón cuidado produce una vida con dirección y paz.
Pregunta: ¿Estoy cuidando mi corazón o estoy dejando que cualquier cosa afecte mis decisiones?
#PraisePrayMove #RetoOrden