No más rodeos. Es hora de avanzar.
Dios fue claro, ya fue suficiente.
Suficiente tiempo en el mismo lugar. Suficiente rodear lo que no era destino, solo proceso.
El monte no era el final, era entrenamiento. Las vueltas no eran pérdida de tiempo, eran formación. Pero quedarse más tiempo sería desobedecer.
La transición termina cuando decides obedecer la voz de Dios y moverte hacia adelante.
Hoy no se trata de entenderlo todo, se trata de avanzar porque Dios habló.
Pregunta: ¿Qué “monte” Dios me está diciendo que deje atrás para avanzar?
Declara: “Dios, reconozco que este proceso cumplió su propósito. Obedezco Tu voz, dejo de dar vueltas y avanzo hacia donde Tú me diriges. Amén.”
#PraisePrayMove #Transición #RetoSelah