El verdadero problema no es la falta de disciplina
La mayoría de personas cree que le falta disciplina y la realidad es que le falta claridad y compromiso con su identidad. Cuando sabes quién quieres ser, muchas decisiones se vuelven simples, NO fáciles, pero simples. La disciplina no aparece cuando te motivas, aparece cuando decides qué versión de ti manda, incluso en días malos, esos días que te cuesta levantarte de la cama y aun así lo haces. Aquí no vamos a hablar de perfección, vamos a hablar de volver cada vez que te caes, de construir hábitos pequeños, de dejar de negociarte lo importante. Este espacio nace para eso, para entrenar la mente, el cuerpo y la coherencia diaria. Si hoy estás aquí, no es casualidad, es porque, en el fondo, sabes que puedes dar más. Ahora te pregunto ¿Qué hábito o decisión sabes que tienes que empezar (o retomar) para acercarte a tu siguiente nivel?