Te amo mejor al no tener contacto,
me duele tu mortal fisiología,
si rompo la distancia de este pacto
perecerá la dulce tiranía.
Me ciego con la luz de lo que pierdo,
te elevo a la deidad de lo absoluto,
tu sombra me protege y te recuerdo
salvando nuestro altar de su tributo.
Sufro si buscas mi vigor presente
y la fricción de la materia helada,
fluye tu voz por mi razón demente
hacia el abismo de tu faz negada.
Solo en la mente mi pasión revive
bajo el rigor de tu distancia muda,
y hago que el mundo de tu piel me prive
para adorarte en voluntad desnuda.