No atraganto mi garganta
con tu nombre
en pasillos que habitabas
no apareces
ya mi vida no se enreda
en tu silencio
hoy te evoco en el lenguaje
la palabra que fue hogar
hoy es necrópolis
este amor que macizó el espanto
se alojó parásito en mi aliento
la llovizna
se adueñó de mis días
en las fisuras del tiempo
se escurrió
la ruina
fui quebranto de la noche
en la oscuridad
vi luz
su sombra
he dado imagen al nudo
la soga
no necesita al ahorcado