Tus besos me saben a pan con miel,
a castañas asadas, a dulce de leche.
Temo que no aproveche,
este néctar que me nubla la sien.
Antes que mi corazón te eche,
mientras se me encienda la piel,
déjame probarte de nuevo, mil veces cien,
bajo el manto que esconde esta noche.