En ocasiones
una dedicatoria puede Bienvaler
eterna como una marca
grabada a fuego en el antebrazo,
pero no duele,
ni hiere, ni quema, ni lo otro.
Despierta lo no dormido,
algo en duermevela. Pero no es
un sueño, No
lo es. No. Sigo las señales, las sigo.
Iñaki