Hay que entrar al poema por la puerta de atrás
Hay que colarse por cualquier ventanuco
Ser musaraña
Ninja
Cogerlo desprevenido, inerme, acurrucado
En un centelleo entonces
Plantarle nueve versos en la frente
Antes de que reúna el aliento preciso
Para decirte ojo, mucho
Cuidado
Conmigo
Yo soy
El poema