Se te ve tan bien...
con los ojos encharcados de vino,
el buche lleno de carne de otros,
de olor acre, pero terso el cutis.
¡Se te ve lozana!
hinchado orgullo y monedero,
pero vacía de besos,
y el corazón en ruinas.
Te encuentro prolija,
con tus uñas policromáticas,
la nariz rebosante de speed,
y a cada lado, una amiga.
Que alegría encontrarte,
entre la noche y las risas,
frágil como una granada,
a punto de explotar de éxtasis.