Siento que estos días, después de mis experiencias del día 1 y 2, involuntariamente, mi cerebro frontal toma las riendas al momento de la meditación, tratando de análizar, entender, justificar, lo cual esta haciendo que se pierda la esencia. además que casualmente en estas 2 sesiones tuve la interrupción de mi menor hijo, que vino a interrumpirme a media meditacion.
por otro lado, después del Reto 21, el ritmo de la respiración es tan fácil de mantener aunque si me doy cuenta algunas veces que me relajo tanto y suelo perder el ritmo alguna vez!