Color de la otra persona: Verde (reservada, evita confrontación familiar).
Color que usé yo: Azul (calma, estructurado y pausado).
Resultado breve: Mejor.
Dije: “Vamos paso a paso, sin presión. Tú me cuentas lo que te sientas cómod@ de compartir, y yo te guío.”
La persona se relajó, abrió un poco más de lo esperado y participó activamente en la sesión.