Hay una frase que escucho constantemente en formaciones y conversaciones de liderazgo: "El problema de ese mánager es el ego." Y cada vez que la oigo, pienso lo mismo: estamos usando el ego como papelera. Ahí tiramos todo lo que no entendemos. La inseguridad disfrazada de arrogancia. El miedo al error convertido en control. La falta de reconocimiento que explota como soberbia. El ego no es el problema. Es el síntoma. Cuando un mando intermedio se pone a la defensiva, cuando no delega, cuando necesita tener razón en todo… no es que tenga "mucho ego". Es que probablemente: 👉 Lleva meses sin recibir un reconocimiento real. 👉 Nadie le ha dado permiso para equivocarse. 👉 Ha aprendido que mostrar debilidad tiene consecuencias. Y lo peor de culpar al ego es que convierte un problema de sistema en un defecto de persona. Así no se cambia nada. Así solo se juzga. El verdadero liderazgo no empieza preguntando "¿por qué tiene tanto ego?", empieza preguntando: ¿Qué necesita esta persona que no está recibiendo? ¿Quieres que comentemos tu caso? Agenda tu llamada conmigo y lo vemos ¿Cuándo fue la última vez que, en lugar de etiquetar a alguien, te detuviste a entender qué había detrás? Cuéntamelo en los comentarios. 👇