No hace demasiado tiempo, buscaba la validación externa constantemente, una aprobación que si llegaba me hacía sentir bien, pero si no llegaba, me hacía sentir mal. Cuando no llegaba, me forzaba para que llegara, y amoldaba a esos ojos observadores, para cautivarlos, sorprenderlos y poner esos focos sobre mi, haciendo cada vez acciones más tochas, para que esos focos me alumbraran. Desde que apliqué mas en serio la transformación subconsciente, y pude pensar con mayor claridad. Me di cuenta, que los focos, las luces, las cámaras deben ir sobre los demás, y que esa carrera en busca de la aprobación externa, me estaba haciendo ser una persona que no quiero ser, me estaba llevando por unos caminos que en el fondo no me gustaban, y que solo iban encaminados a agradar a los demás. O peor aún, intentar convencerlos. Así que me di cuenta que eso ya no servía, que tenía que hacer las cosas dentro de mi criterio, pese a quien le pese, y sabiendo aceptar esas malas caras, o esas opiniones que no validaban mis propuestas. Solo así, empecé a notar, que la realidad cambiaba, (como dice Emil, la Consciencia, engloba a la realidad), y en función del cambio de consciencia, la realidad cambiaba… Desde entonces, las opiniones están ahí, hay gente que no está de acuerdo o no da aprobación a mis propuestas, siguen ahí, pero eso no me hace cambiar, para agradarlos. Me mantengo con fé en mi camino, y en hacer las cosas. ¡Un abrazo a todos!