Una de las cosas que sabotea la creación exitosa de una realidad deseada es decidir y interpretar a través de un filtro de la realidad limitante. Y todo filtro de la realidad implica una percepción limitada de una realidad inherentemente ilimitada. Párate a pensar eso por un momento. Ese filtro del que estoy hablando está compuesto por dos cosas esencialmente: - Tu autopercepción (identidad) - Tu percepción del mundo (paradigma) Tu programación determina la realidad. El problema que tiene la mayoría y la razón por la que están tan apegados a su filtro limitante de la realidad es este: Han ejecutado esos procesos mentales de escasez, miedo, y juicio sesgado tantas veces que confunden los hechos con la verdad. Por ejemplo, toman una situación aparentemente inconveniente como razón determinante para interpretar si la realidad va a su favor o su contra, o si es bueno o malo: - Un cliente declina tu oferta - Un pago tarda más de lo esperado en llegar - No obtienes los resultados que esperabas - En general, cuando las cosas no ocurren como esperabas En el pasado reaccionaste a estas situaciones de cierta manera y ahora esta reacción se ha convertido en tu respuesta natural ante situaciones similares que aparecen en el futuro. Te has auto-programado para ver la realidad y los hechos que la realidad presenta de cierta manera. (sin embargo puedes desprogramarte). Has creado una convicción sobre ti mismo y el mundo. No estás viendo que los hechos en base a los que estás reaccionando no son ni positivos ni negativos, sino que simplemente son. La opinión y perspectiva sobre lo que sucede no es lo que sucede. Acto seguido, decides operar en base a tu interpretación subjetiva de los hechos y ser coherente con esta misma. Y como nuestra realidad se moldea en función de cómo la observamos (ley cuántica de la superposición), así la experimentamos en forma de eventos, situaciones, personas y circunstancias. Sin darte cuenta, acabas de crear una realidad limitante en base a una interpretación y un significado aprendido sobre la realidad inherentemente ilimitada que existe detrás de todo y todos.