Se confunde el silencio con vacío
porque se teme lo que no responde de inmediato.
Pero el silencio no quita.
Ordena.
En el silencio, la intención se revela
y la palabra innecesaria se cae sola.
No todo lo verdadero necesita ser dicho.
Algunas cosas se sostienen mejor
cuando no se empujan hacia afuera.
El silencio no es huida.
Es espacio.
Y solo quien sabe habitar el silencio
escucha con claridad cuando la vida habla.