2026 – SIN MIEDO AL ÉXITO Entro vestida de brillo, sí… pero debajo del brillo hay cicatrices. Y cada una aprendió a convertirse en luz. No vengo de un camino fácil. Vengo de noches donde el alma temblaba, de días donde seguir respirando ya era un acto de valentía, de silencios donde me tuve que sostener sola cuando nadie sabía cómo. Por eso hoy no hablo de batallas… hablo de milagros cotidianos. De seguir aquí. De no rendirme. De volver a creer. Sigo escribiendo mi libro desde la protagonista que soy, no la que sobrevivió, sino la que despertó. Aprendí que no todo lo que duele te rompe, muchas veces te despierta. Que no todo lo que pierdes se va, algunas cosas se transforman en alas. Y entendí la verdad que me devolvió la vida: Yo soy responsable de lo que permito. Yo soy responsable de cómo me trato. Yo soy responsable de la luz que decido volver a encender. Nada ni nadie puede dañarme si mi alma no les entrega la llave. Hoy camino como reina, pero no porque la vida fue suave, sino porque yo aprendí a serlo. Camino entre hadas, señales, abrazos invisibles y memoria sagrada. Camino con el corazón abierto, sin miedo al amor, sin miedo al éxito, sin miedo a volver a creer. Y si tú que lees esto has llorado en silencio, si te has sentido cansado, roto o invisible… que estas palabras te recuerden: No estás roto. Estás despertando. Y donde pongas tu paso, también puede volver a florecer la vida.