Como no había que caer en metáforas habituales, intenté pensar en el mar de una forma poco habitual. Es fácil que en días de sol y haciendo, por ejemplo, la plancha, uno se despiste. Normalmente no pasa nada.Sin embargo, si está bajando la marea, nos arriesgamos a regresar del relax desde un lugar bastante alejado...y de bastante difícil retorno. Por suerte, aparece algún "carril" de mar libre de mareas desde el que pacientemente regresar al arenal. Es desde ese momento, poco frecuente, que he escrito el poema. Hubiera, quizás, preferido encontrar metáforas "raras" para su generosa y amable presencia pero, buscando extrañeces, me detuve en algo conceptualmente escaso aunque no imposible. ~El impulso marino imperceptible que tiende al arrastre me recordó a esas conversaciones en la que, tras dejarse llevar sin prestar demasiada atención, luego, más conscientemente, uno desea abandonarlas a toda prisa y sin contemplaciones...~ Feliz verano! 🌞🏖🌊💧