Siempre encontré fascinante lo que los programadores o ingenieros de software pueden hacer. Cuando cumplí 30 años intenté aprender algo de programación por mi cuenta, pero no me fue tan sencillo y la verdad no le dediqué el tiempo necesario. También intenté crear equipos tipo startup e iniciamos un par de proyectos con gente diversa, pero no era tarea fácil. Los ingenieros de software eran muy demandados y trabajaban en muchos proyectos en paralelo, por lo que después de un tiempo, al no haber un sueldo asociado, se iban. Yo tampoco tenía mucha experiencia en la materia, solo tenía las ganas… y claramente no era suficiente. Hoy el escenario es otro. Con los avances de la inteligencia artificial se abren oportunidades que antes no existían. Con ayuda de IA y Python comencé un pequeño proyecto para validar una idea de negocio que me interesa hace un tiempo. Ya había tenido conversaciones previas con algunas personas de forma manual y bastante personalizada, pero necesitaba algo un poco más estructurado para reducir sesgos y ampliar señales. Decidí experimentar con web scraping, entendiendo cómo funciona la extracción de datos desde sitios públicos, usando librerías como requests y BeautifulSoup en Python. Fui paso a paso, entendiendo cómo se estructura el HTML, cómo navegar páginas y cómo automatizar la recolección de información de forma ordenada. El proceso terminó con la extracción de más de 600 emails públicos, los cuales luego tuve que limpiar y depurar para eliminar duplicados y ruido en los datos. Todo esto siempre cuidando un enfoque ético, respetando que se trata de información pública y usándola únicamente con fines de validación exploratoria. Lo interesante fue ver cómo algo que antes se sentía muy lejano, hoy se vuelve bastante accesible incluso sin ser programador. Me dio incluso la sensación de estar haciendo algo que haría un “hacker amateur” (aunque sé que para alguien del mundo del software esto probablemente sea pan comido 😄). Además, esto me tiene especialmente contento porque mi hijo mayor estudia ingeniería civil en informática, y poder entender estos temas me ha permitido conversar con él desde otro lugar. Compartir estos aprendizajes en familia ha sido una sorpresa muy positiva.