This might sound weird, but in essence you are writing this post as well.
De una manera muy rara, eres tú el que está escribiendo este post. El sufrimiento humano comienza y termina cuando contestamos una pregunta: qué o quién somos? Para esta pregunta sólo hay una respuesta absoluta, la única verdad absoluta del mundo: somos conciencia pura y plena, mucho más allá de la forma y el tiempo. Esto es difícil de entender para nuestra mente, porque nuestra mente siempre va a buscar definir quién somos a través de algo tangible que pertenezca al mundo de las formas. Pero no es necesario que perdamos el tiempo en entender esto, esto no se debe entender con la mente. Ni si quiera tenemos que hacer esfuerzo alguno por entenderlo. Todos somos todo y somos nada al mismo tiempo. La conciencia no se define o no se acota, es todo y es nada al mismo tiempo. Es lo que se conoce como "Dios". El mundo de la percepción existe porque la mente lo pone ahí. El mundo es casi en su totalidad energía acomodada, acomodada de la manera en la que la mente lo percibe. Por eso los maestros espirituales rompieron con las reglas "físicas" del mundo, porque había un espacio inmenso entre su mente y lo que realmente somos que no había pensamiento o sentimiento que los inhibiera y, por ende, que los limitara. El mundo material es la expresión de la conciencia (de lo que somos), y la expresión se manifiesta a través de la mente y, en específico, de los pensamientos y los sentimientos. Sea "verdad" o no, si te lanzas ahorita de tu techo, tu cuerpo se muere, pero se muere porque la mente percibe que se muere en ese momento. Así es como se rompen las reglas del mundo material. Nacen personas con casi 0 de apego a su mente y a las limitantes que tiene y por eso moldearon el mundo externo, porque el mundo externo es la expresión de nuestra mente y nuestra mente es la expresión de la conciencia. Pero en esencia, somos todo y nada. Somos aquello que se conoce como "Dios". Si somos todo, todos somos todo y todos somo snada al mismo tiempo. En este paso en el que se pierde mucha gente. Mucha gente logra a través de la meditación estados de consciencia elevados o logra crear sentimientos muy bonitos, pero no logra la iluminación espiritual.