Muchas veces el problema no empieza a las 17:00.
Empieza mucho antes 💚
Si llegas a la tarde con hambre, niebla mental o necesidad de café, revisa estas 3 palancas:
1. ¿Te dio la luz natural por la mañana?
Aunque sean 5-10 minutos, ayuda más de lo que parece a tu energía y a tu ritmo circadiano.
2. ¿Metiste proteína de verdad en la primera mitad del día?
Si desayunas o comes “rápido” pero flojo en proteína, el bajón llega antes 💪
3. ¿Te moviste un poco después de comer?
No hace falta entrenar: 8-10 minutos andando ya cambian mucho la película.
Hazlo simple hoy:
☀️ luz
🍳 proteína
🚶 movimiento
Y ahora te leo:
¿cuál de estas 3 es la que más te falla a ti últimamente?