¿Te callas para no molestar?
Suena a respeto, a buena educación.
En mi opinión es egoísmo. Marketing que disfraza las verdaderas razones de lo que estás guardando para ti. Solo para ti. Para nadie más.
Cuando no compartes, eliminas las opciones. Limitas que lo que te ayuda se expanda y pase a otras personas. Y limitas tu propio potencial.
Es egoísmo disfrazado de discreción.
Acabo de publicar el decimoctavo post del blog. Hablo de las excusas que nos contamos para no compartir lo que nos sirve, de las dos caras del egoísmo (la del que calla y la del que se desvive por los demás sin preguntar). Las dos son parte de la misma simulación.
Piensa en algo que te ayudó de verdad en los últimos meses. Ahora piensa en alguien de tu entorno a quien le podría servir también. ¿Se lo dirás?
Te leo en los comentarios.