Día 17: Dios Poda Para Dar Fruto
Juan 15:2
Al leer y estudiar este versículo, podemos entender que Dios no poda lo que no tiene valor; poda lo que ya da fruto, porque Él ve el potencial y el propósito que hay en cada uno de nosotros. Quizás sentimos la poda como pérdida, ajuste o corrección, pero no es para dañarnos, sino para quitar aquello que estorba en nuestra transición hacia el crecimiento espiritual. Esto permite que haya más espacio para un fruto mayor y más saludable. Nuestro Señor es un Dios de cuidado y, como todo Padre, cuida a Sus hijos. Él sabe lo que quita y el momento exacto en que debe hacerlo. Nada es al azar, pues todo en Sus manos tiene un significado.