Cuando los poetas hablan de poesía, tienen a esbozar ideas muy claras y definidas sobre lo que es y debe ser "la" poesía, sin referirse más bien a lo que es o debería ser "su" poesía. Es posible que tendamos a confundir los códigos (estructurales, formales, rítmicos) de la poesía, globalmente, con los que hemos ido escogiendo y haciendo nuestros para conformar nuestro estilo. ¿Deben los poetas posicionarse (aunque sea implícitamente), con contundencia, a favor de una determinada tradición/estética, o deberían más bien esforzarse para formalizar un “campo agonístico”, un espacio de todos y para todos, donde puedan convivir estéticas muy distintas sin un arbitraje claro? Estamos entrando en muchos territorios a la vez: estética filosófica, política, teoría de la literatura, sociología del gusto artístico, ética... ¿Qué opináis? ¡Os leemos!