Es el momento en que dejas de pensar "este tío es un problema" y empiezas a pensar "este tío funciona diferente a mí."
Parece un matiz. No lo es.
Cuando creemos que alguien es un problema, esperamos que cambie. Y mientras esperamos, la frustración crece.
Cuando entendemos que alguien funciona diferente, podemos hacer algo. Podemos adaptarnos. Podemos acercarnos de otra manera.
Llevo 11 años viendo este momento en salas de formación. Lo llamo el momento ahaaa.
Un líder que llevaba meses peleándose con un miembro de su equipo. Que ya lo había etiquetado como "el conflictivo", "el lento", "el que nunca se compromete".
Y de repente entiende por qué esa persona funciona así. Qué necesita. Qué le motiva. Qué le frena.
Y piensa: "Ahora tengo el manual de instrucciones."
Eso es lo que cambia un equipo. No una formación de dos días. No una política de empresa. No una charla motivacional.
Es entender que los demás son distintos. Pero previsiblemente distintos.
y tu, ¿también has tenido tu momento Ahaaa?