Sí, esto se llama Mamá Gallina. Y no es casualidad. Llevo años llamando 'mis pollitos' a mis alumnos — porque eso es exactamente lo que son para mí: seres a quienes cuidar, guiar y ver crecer. El nombre no lo elegí yo. Me lo pusieron ellos. Este espacio nace con el mismo espíritu que mis clases: cercano, honesto, con algo de humor cuando hace falta y con toda la seriedad del mundo cuando la voz lo requiere. Aquí vamos a trabajar la voz de verdad. No solo escalas y ejercicios. Sino el cuerpo que la sostiene, la mente que la libera y el hábito que la hace crecer. Mi propósito lo resume todo: Guiar, Cuidar, Motivar. Eso es lo que voy a hacer aquí contigo. — — — Ahora te toca a ti. Preséntate en los comentarios. Cuéntame quién eres, cuánto tiempo llevas cantando y qué es lo que más te preocupa de tu voz ahora mismo. Leo cada mensaje. Respondo a cada uno. Eso no va a cambiar. Bienvenido/a, pollito/a. — Glenda, Mamá Gallina