Nunca volverás a perseguir una manifestación
Hay una suposición tan profundamente arraigada que probablemente nunca la has cuestionado: la idea de que tú estás aquí y el mundo está ahí fuera.
Parece evidente.
Tus sentidos te muestran objetos separados, personas separadas, objetivos separados de ti.
Y desde esa percepción nace la sensación de que tienes que perseguir aquello que te falta.
Pero ¿y si esa sensación de separación fuera solo una interpretación y no un hecho?
Cuando observas con atención tu experiencia directa, descubres algo muy distinto.
Todo lo que conoces —los sonidos, las imágenes, las sensaciones de tu cuerpo, incluso tus pensamientos— aparece en un mismo lugar: tu conciencia.
Nunca experimentas un objeto fuera de ella. Lo único que experimentas es una percepción ocurriendo en el campo de la conciencia.
Esto cambia completamente la forma en la que te relacionas con la realidad.
Normalmente damos por hecho que existe un mundo externo independiente y que nosotros somos un individuo intentando sobrevivir dentro de él.
Sin embargo, esa conclusión está construida a partir de nuestros sentidos, que son limitados.
No vemos la realidad tal y como es; vemos una interpretación filtrada por nuestra percepción.
Cuando empiezas a investigar esto por ti mismo, sin necesidad de creer nada de lo que diga nadie, puedes comprobar que incluso la sensación de espacio aparece en la conciencia.
Cierras los ojos y ese espacio desaparece. Entonces comprendes que la separación no es una verdad absoluta, sino una forma de percibir.
Y aquí está la implicación más importante.
La sensación de escasez, de falta o de desconexión no está causada por las circunstancias externas.
No proviene de que tengas más o menos dinero, de que cierres más o menos clientes o de que una persona actúe de una determinada manera.
Todo eso puede tener consecuencias prácticas, por supuesto, pero no determina tu valor esencial ni tu estado más profundo.
Lo que realmente genera sufrimiento es interpretar esos acontecimientos desde la identidad de un ser separado.
Cuando reconoces que todo aparece en la misma conciencia, esa necesidad constante de completar algo empieza a perder fuerza.
Ya no actúas porque sientas que te falta una pieza, sino porque quieres expresar lo que eres.
Paradójicamente, es desde ahí desde donde las acciones se vuelven mucho más fluidas.
Trabajas, creas, construyes un negocio, amas y persigues objetivos, pero ya no lo haces para llenar un vacío.
Lo haces desde una sensación de plenitud.
Eso no significa negar el mundo material ni dejar de actuar.
La causa y el efecto siguen existiendo.
Tus decisiones siguen produciendo resultados.
La diferencia es que esos resultados dejan de definir quién eres.
El mapa deja de confundirse con el territorio.
Cuando comprendes esto profundamente, la abundancia deja de ser algo que persigues y empieza a convertirse en la forma natural desde la que actúas.
Ya no vives reaccionando a cada circunstancia externa.
Permaneces anclado en un lugar de paz, claridad y estabilidad desde el que puedes responder con mucha más inteligencia.
Quizá el mayor descubrimiento de todos sea este: nunca fue el mundo lo que te hacía sentir incompleto.
Lo único que necesitaba cambiar era la forma desde la que estabas mirando.
Profundiza en esta manera de relacionarte contigo y el mundo en mi video más reciente ❤️‍🔥
2
2 comments
Emil Moreno
6
Nunca volverás a perseguir una manifestación
powered by
Matter Spirit Mastery
skool.com/consciente-247-1777
Donde emprendedores reprograman su identidad, eliminan el autosabotaje y crean una realidad abundante desde la paz incondicional con sus dones.
Build your own community
Bring people together around your passion and get paid.
Powered by