Desde hace años, me gusta darme un respiro y escribir un balance del año: lo que aprendí, lo que repito, lo que quiero dejar atrás... Por supuesto que agradezco y valoro el proceso.
No soy de comprar, así que estos son tiempos muy tranquilos en los que evito cualquier aglomeración.
Quiero hacer un poco de limpieza a mis libros y a mis muebles como única acción de cambio de año.
Y pasaremos el fin de año en la casa de mi suegra, en una reunión muy familiar y tranquila. ¡Y eso me encanta!
¿Y tú? ¿Cómo estás cerrando este año?