Cuando llega un bebé —o cuando la crianza se vuelve más compleja— es fácil sentirse abrumada/o por la cantidad de productos que “parece” que necesitamos.
Pero la realidad es otra:
👉 no todos los bebés necesitan lo mismo
👉 no todos los productos sirven para todas las familias
👉 y no todo lo que se vende es necesario
En este espacio queremos hablar de puericultura con sentido, especialmente pensada para familias con realidades diversas.
¿Qué tenemos en cuenta al elegir un producto?
- Que respete el desarrollo del bebé
- Que se adapte a su cuerpo y a su momento evolutivo
- Que facilite el día a día (no que lo complique)
- Que cuide el vínculo
- Que tenga en cuenta historias previas, regulación y necesidades especiales
Algunos ejemplos de productos que sí pueden ayudar (según cada caso):
- Portabebés ergonómicos bien ajustados
- Sillas y sistemas de descanso respetuosos
- Materiales sensoriales sencillos
- Apoyos visuales para rutinas
- Productos que favorecen la autonomía real
Y algo importante:
Un producto no sustituye el acompañamiento, el vínculo ni la presencia.
Pero bien elegido, puede convertirse en un gran aliado.
Aquí no encontrarás:
🚫 listas interminables
🚫 compras por presión
🚫 “imprescindibles” universales
Encontrarás recomendaciones en base a vuestras necsidades