Hay una mentira que se cuentan muchas personas:
“Cuando tenga tiempo, me pongo en serio.”
Claro.
Y cuando tengas tiempo también aprendes chino, tocas el piano y te haces triatleta.
Spoiler: ese momento no llega.
Porque el día que “tienes tiempo”…casualmente también estás cansado, te lías con cualquier tontería o aparece el sofá con efecto imán.
El tiempo perfecto no existe.
Es como esperar a que todos los semáforos estén en verde para salir de casa.
Te haces viejo en la puerta.
La gente que avanza no tiene más tiempo.
Tiene menos excusas.
Entrena en días caóticos.
Come medio decente aunque la agenda sea un Tetris mal hecho.
Hace lo que puede… y repite.
No es bonito.
No es perfecto.
Pero funciona.
Porque el cambio no viene cuando todo encaja.
Viene cuando haces cosas incluso cuando el día parece una lavadora en centrifugado.
Si sigues esperando a tener “el momento ideal”…te vas a plantar dentro de un año en el mismo sitio, pero con más experiencia poniendo excusas.
Así de claro.
No necesitas más tiempo.
Necesitas dejar de poner condiciones para empezar.
Gran día,
Pablo