Vamos a continuar con el trabajo que ya hemos empezado en la dinámica anterior: observar con más claridad esos códigos inconscientes que han dirigido tu forma de amar, de vincularte y de sostenerte en las relaciones. Este ejercicio es una puerta directa a tu verdad, porque lo que escribas no es casualidad: habla de lo que has tolerado, de lo que has repetido, y de lo que tu alma ya está lista para soltar. Completa esta frase sin pensarlo demasiado: “Estoy cansada de ________ y ________.” Después, ve a comentarios y escribe tu frase completa. Puede ser exactamente la frase que una compañera necesita leer hoy para verse a sí misma, o sentirse acompañada. Este es un espacio seguro. Os responderé a todas para que juntas detectemos los códigos inconscientes que os limitan, y empecemos a reescribirlos